OPINIÓN | ¿Y si el problema no son los pilotos, Cyril?

Fotomontaje MotorTimeES - Jaime Chico

Renault volvió a la categoría Reina del Automovilismo en el año 2015 tras confirmase los rumores de compra sobre Lotus. Parecía que solo se iban a adquirir el 67% de los derechos del equipo, pero finalmente fueron totales.

La idea de los franceses era volver por todo lo alto y alcanzar a los grandes en pocos años para seguir aumentando sus trofeos. Todo ello motivado por los dos Mundiales que consiguieron de la mano de Fernando Alonso y después cuatro con Red Bull siendo suministrador de motores. Está claro que esos años están muy lejos.

Desde el retorno, se han vivido momentos complicados. Cyril Abiteboul ha liderado al equipo estos años y se está confirmando que no ha sido la mejor decisión, ya que con el paso de los años ha ido destruyendo el buen crecimiento conseguido entre 2016 y 2018 a base de malas decisiones.

El mejor resultado fue en 2018 con la pareja formada por Nico Hülkenberg y Carlos Sainz, un cuarto puesto que también vino empujado por el mal año de Haas, que, si tenían ese cuarto mejor coche, y de lejos. Por no hablar de McLaren y la decadencia de Force India que para finales de año cambió de nombre a Racing Point.

El RS20 de Renault para la temporada 2020 | Fuente: media.renaultsport.com

A pesar de que la posición en el Mundial era buena, las decepciones comenzaban a llegar. En primer lugar, Red Bull anunciaba que dejaba de usar la unidad de potencia francesa para cambiar a Honda de cara al año 2019. Los cuatro Mundiales conseguidos entre ambos no eran suficientes para seguir colaborando, además había un claro objetivo por parte de los austriacos, mantener a Max Verstappen. Con esta unidad de potencia es prácticamente imposible.Hablemos de la misma, decepcionando año a año. En primer lugar, les ha dejado sin opciones a Red Bull desde inicio de temporada, tanto Verstappen como Daniel Ricciardo sufrieron muchos abandonos por el motor. La primera colaboración con McLaren no fue nada buena, para colmo, los de Woking superaron a Renault en el Mundial de Constructores en 2019, la peor de las noticias. Dolió más porque ganaron en el apartado de chasis y aerodinámica. Abiteboul no se cansa de decir que esta unidad de potencia mejora con el paso de las citas, al mismo tiempo que se retrata delante de la prensa por lo que sucede en pista.

Hablemos ahora de los pilotos que han pasado estos años por Renault. No hablaré en este caso de Kevin Magnussen y Jolyon Palmer, para mí ninguno tiene garra para liderar a un equipo que quiere volver a ser campeón, este es el primer fallo. Luego llegó Nico Hülkenberg, parecía un buen paso para liderar el futuro, pero de un día para otro, el alemán no sirve.

Estuvo en lo bueno y en lo malo tirando del carro, de repente se queda fuera del equipo “por falta de positividad”, no es para menos, ya que el coche también era nefasto en todos los sentidos. También le perjudicaron en su carrera, sin tiempo a reaccionar al mercado de fichajes.

Daniel Ricciardo no consiguió los resultados esperados en 2019 | Fuente: Getty Images AsiaPac

Se dejó fuera a Carlos Sainz también de la noche a la mañana. Quizás el anterior y este si pudieran haber empujado juntos al éxito, aunque con mucho trabajo. De la nada apareció Daniel Ricciardo, supuestamente un hombre que iba a liderar el proyecto futuro del equipo, pero el coche de 2019 fue un auténtico desastre y el australiano solo consiguió un cuarto puesto como mejor resultado.

Un año después, sin apenas comenzar la temporada 2020, Ricciardo anuncia que se marcha de Renault para fichar por un gran rival hoy, McLaren. Abiteboul dejó entrever que las conversaciones de su salida han sido duras, asegurando una falta de compromiso. Esto vuelve a demostrar su egocentrismo, su falta de autocrítica y su problema para afrontar los problemas echando balones fuera. El primer paso hacía el fracaso de esta relación lo dio Renault.

En conclusión, esto es lo que debe hacer Abiteboul, aprender a hacer cambios drásticos si quiere que su equipo vuelva a lo más alto. O algo más sencillo, dimitir. Esto si se ha visto en McLaren, que lo han hecho sin miedo, y parece que los cambios van tomando sus frutos. Va a ser otro año difícil, seguro, donde van a tener a un piloto que se marchará a final de año. A un Esteban Ocon que si demuestra un gran nivel podría poner rumbo a Mercedes y con un piloto que buscar, que ojalá no sea Fernando Alonso. No sabemos como lo hará Cyril, pero su capacidad de convicción es asombrosa.