Wehrlein: «En la FE casi todos tienen la oportunidad de ganar»

Wehrlein junto a Cyril Blais, su ingeniero de pista | @mahindraracing

Pascal Wehrlein, actual piloto de Mahindra en Fórmula E, cree que la categoría eléctrica es una de las más igualadas del mundo. El chasis de los monoplazas, que es el mismo para todos los equipos, favorece la búsqueda de la tan ansiada igualdad.

En la temporada 2018-2019 de la Fórmula E, ningún piloto consiguió repetir victoria hasta la novena prueba del campeonato. La misma situación se produce en la actual temporada, donde ha habido cinco ganadores distintos. De esta manera, Pascal Wehrlein, que pese a no haber conseguido ninguna victoria en la categoría eléctrica, aplaude la igualdad que se produce en todas las carreras.

«Es justo para los pilotos. No hay unos pocos equipos que puedan ganar, sino que casi todos tienen la oportunidad de hacerlo, y eso me agrada. Si ganas sientes que has logrado algo muy grande. Al fin y al cabo solo conduces contra otros pilotos», ha declarado Wehrlein en el podcast Inside Electric.

Una de las claves de esta igualdad reside en que solo una pequeña parte del coche puede tener cierto desarrollo, como es el caso del tren motriz. El chasis del monoplaza es el mismo para todos, por lo que las mejoras aerodinámicas son iguales para todos.

«Hay otras categorías donde hay equipos más grandes y otros más pequeños, y entre ellos ves grandes diferencias, puesto que unos pueden gastar más dinero que otros. De este modo, me gusta la idea de la Fórmula E, donde no puedes cambiar la aerodinámica de los vehículos. Aun así, los equipos pueden desarrollar ciertas partes, por lo que puede haber pequeñas diferencias», ha indicado el piloto alemán.

Wehrlein ha querido lanzar una pulla a la Fórmula 1, donde pilotó para Manor y Sauber en las temporadas 2016 y 2017, respectivamente. «Siempre tuve la sensación de estar solo luchando contra dos equipos. Es decir, tus rivales pueden ser, máximo, cinco o seis pilotos. En un mal día, cuando el coche no tenía ritmo, solo podía luchar contra mi compañero de equipo. Para mí no es el deporte ideal», ha objetado.