La frialdad de Räikkönen al límite: no le gusta el contacto con desconocidos

Räikkönen en la presentación del C39 | @alfaromeoracing

Kimi Räikkönen, con 40 años de edad, es el piloto de Fórmula 1 más veterano en la actual parrilla. A lo largo de su trayectoria ha ofrecido todo tipo de imágenes y situaciones que han ido definiendo su carácter de «hombre de hielo». Sin embargo, tal y como señala Heikki Kulta, periodista finlandés especializado en la Fórmula 1 y cercano a Räikkönen, la frialdad del piloto de Alfa Romeo parece ser total.

En una reciente entrevista, Kulta repasa su trayectoria a lo largo de más de una década siguiendo el Gran Circo. Ha podido ver la evolución de Raikkonen a lo largo de los años en la competición y destaca que rápidamente se dio cuenta que al piloto finlandés no le gusta el contacto.

Cuando la realidad supera a la ficción

Ciertamente en las redes sociales se suele exagerar acerca de un hecho que no parece tan relevante. Siempre se ha señalado a Raikkonen como un piloto frío, sin expresiones o simplemente se le ha apodado «hombre de hielo». Kulta no solo reafirma que estamos en lo cierto, sino que es testimonio de que la frialdad de Räikkönen va más allá.

El periodista finlandés asegura que la primera lección que aprendió de Räikkönen es que no le gusta el contacto con extraños y no tan extraños. Fue en Mónaco 2002 cuando en una de las sesiones libres, Räikkönen impactó contra los muros y perdió el control de su monoplaza. En ese momento, los «Marshals» corrieron a su rescate pero el piloto finlandés, reaccionó en forma de rechazo.

Räikkönen (Foto: @F1)

Kulta explica que no fue la única escena donde se protagonizó una imagen así, ya que en ese mismo año, tuvo un accidente en Alemania. Una vez más, Räikkönen rechazaba la ayuda de los «Marshals» pero además se mostraba claramente furioso.

La imagen que convenció finalmente a Kulta de que a Räikkönen no le gusta el contacto llegó en 2007 cuando el finlandés conquistó su Mundial con Ferrari. Jean Todt, por entonces jefe de equipo de la escudería italiana, quiso abrazarle en el podio. El propio periodista comenta:

«Cuanto más se acercaba Jean, más se alejaba Räikkönen del podio, aunque se pueda cuestionar hasta en qué punto estaba jugando el piloto.»

Eso sí, cabe mencionar que momentos después ambos de acabaron abrazando para celebrar el que fue hasta el momento el último título de Ferrari en la Fórmula 1. Lo cual hace pensar que fue más que nada una broma entre ambos para celebrar un gran logro para ambas partes.

Las acciones de Raikkonen han terminado superando cualquier ficción y es cierto que la frialdad del piloto finlandés es a día de hoy incuestionable. Sin embargo, a sus 40 años, sigue estando en lo más alto de la competición automovilística, dando todavía lecciones de pilotaje a otros compañeros de oficio.