Newgarden, preocupado por el peso de los monoplazas de la IndyCar tras su test de neumáticos

Josef Newgarden durante la temporada en Portland | Fuente: Josef Newgarden

Josef Newgarden ha realizado esta semana un test con los neumáticos Firestone con vistas al futuro de la competición. El piloto de Penske se ha mostrado satisfecho con el rumbo de la prueba en Mid-Ohio, aunque ha manifestado su preocupación ante el aumento de peso de los monoplazas.

El objetivo principal de la prueba era probar los neumáticos que Firestone quiere poner sobre la pista a partir de 2023 y, en este sentido, todo ha ido sobre ruedas.

“La mayor parte de nuestro día fue probar los cambios que Firestone quería realizar. Estaban mirando los neumáticos fabricados en sus nuevas instalaciones, pero también los neumáticos que quizá quieran desarrollar para la nueva especificación de coches en 2023”, ha comentado Newgarden al portal Motorsport.com.

El piloto de Penske, por el contrario, se ha mostrado preocupado con el peso de los monoplazas. El aumento de motores de 2,2 litros a 2,4 litros, además de las unidades híbridas adicionales, harán que el peso aumente unas 120 libras. En el test, Newgarden y Alex Palou corrieron con la potencia de referencia aumentada.

“Repasamos toda la lista y creo que fue realmente productivo. Creo que ha habido algunos hallazgos realmente interesantes en los diversos hallazgos que trajeron. Creo que eso le ha dado a Firestone algunas buenas ideas sobre la dirección a la que quieren ir en el futuro. Los cambios entre compuestos fueron fáciles de detectar porque para esa parte del test hicimos funcionar los coches en su especificación actual”, ha añadido.

“Luego, hacia el final del día, corrimos con más peso e impulso. Realmente el aumento en ambos no fue tan dramático como pensé que podía ser. Aún así, soy de la opinión de que los coches ya son demasiado pesados y el aumento de peso se está volviendo excesivo. Ya he expresado mis preocupaciones al respecto a la IndyCar”.

Josef cree que todavía queda trabajo por hacer, aunque el rumbo que está tomando la categoría parece positivo. Además, la IndyCar tampoco quiere hacer coches demasiados pesados; si lo hacen, también debería aumentar la potencia del motor.

“Por un lado, los cambios –añadiendo peso y potencia– fueron bastante fluidos. No ha habido obstáculos sustanciales, todo ha estado bastante libre de dramas desde el punto de vista de un día de test. ¡El extra de potencia ha sido bueno! Quiero decir, creo que podemos ir aún más en esa dirección: nunca se puede tener demasiada potencia. Como principio general a seguir en un mundo ideal, queremos que aumenten los caballos manteniendo el peso bajo. Afortunadamente, creo que la IndyCar piensa lo mismo: no quieren añadir peso“, ha añadido.

Mid-Ohio, el circuito en el que hicieron el test, es uno de los más complicados del calendario con las prestaciones que llevaron en en la prueba. Newgarden no quiere que la IndyCar añada la dirección asistida, pues eso aumentaría el peso, que ya se vio incrementado hace unos años con la introducción del aeroscreen.

“Mid-Ohio es probablemente una de las pistas que más exagera eso: tantos cambios de dirección que requieren un coche realmente activo y ágil, muchos cambios de elevación y bastantes curvas de alta velocidad. Se nota aún más el efecto péndulo del coche con el aumento de peso y el peso que se coloca hacia atrás”.

“Si vamos a tener un aumento de peso tan sustancial… Este aumento de peso en 2023 es el doble de a lo que nos enfrentamos en 2020 cuando tuvimos que poner el aeroscreen. Probablemente tendremos que volver a abrir el debate sobre la dirección asistida contra la no asistencia”, ha añadido Josef para cerrar.

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Periodista. Apasionada del mundo del motor y de escribir sobre todo lo que le rodea.