Toyota consigue un nuevo doblete en las 8 Horas de Baréin

Toyota #7 (Foto: Toyota Gazoo Racing)

A pesar del lastre de peso y de rodar 2 segundos más lento que sus rivales, Toyota ha conseguido un nuevo doblete en las 8 Horas de Baréin. El coche #7 ha terminado por delante del #8 con una vuelta de ventaja. El Rebellion #1 completa el podio. El español Miguel Molina ha terminado segundo en GTE-Pro.

El Rebellion #1 consiguió la Pole en el día de ayer en la clasificación, mientras que el Ginetta #5 del Team LNT partía desde la segunda posición y el Toyota #8, desde la tercera. Sin embargo, todo cambió en la segunda curva. El Rebellion y el Ginetta se tocaron, por lo que perdieron posiciones. El #8 de Toyota se vio envuelto en el incidente y tuvo que frenar, por lo que también perdió posiciones. Por tanto, el Toyota #7 asumió el liderato. Ya en los primeros minutos, Toyota avisaba de que se podían producir cambios de posición cuando llegaran las primeras paradas, e informaban de ello a Conway por radio.

Norman Nato, piloto del Rebellion #1, decía que seguirían en pista aunque evaluarían el estado del coche en las vueltas siguientes. En LMP2 la lucha también era apretada, ya que los coches entre la 2ª y la 7ª posición estaban pegados y, por si fuera poco, comenzaron a mezclarse con otros pilotos de GTE-Pro.

Por delante, Bruno Senna le ganó la posición a Buemi con el Rebellion, pero justo después entró en boxes. Aún así, rodaba más rápido que los Toyota a pesar de tener 20 kilos más de peso en el coche que en la carrera anterior. A continuación, los Toyota hicieron una doble parada y aprovecharon para cambiarle el morro al #8 por el incidente en la salida. Así, Conway lideraba, seguido de Simpson con el Ginetta #5, Senna con el Rebellion #1 y Buemi con el Toyota #8.

En GTE-Pro, Bruni y Molina luchaban por hacerse con la cuarta posición, con el Porsche #91 y el Ferrari #71, respectivamente. Finalmente, el piloto italiano adelantó al español. Mientras tanto, por delante, Senna recortaba distancias con el Rebellion, aunque se quejaba de que algo no iba bien en la curva 8. Aún así, no tardó en superar a Buemi y más tarde a Simpson para hacer con la segunda posición en LMP1. Buemi no tardó en superar a Simpson para seguirle la estela al Rebellion. El Ginetta vio así como se desvanecían sus opciones de podio, aunque era pronto para predecirlo. Además, en el adelantamiento del Toyota, se podía ver como se movía un flap delantero en el Ginetta.

Completada la hora y media de carrera comenzaron los relevos. Gustavo Menezes reemplazó a Senna en el Rebellion, mientras que Kobayashi se subió al Toyota #7 por Conway y Hartley al #8 por Buemi. Menezes comenzó su relevo a un buen ritmo, situado entre los dos Toyotas, aunque sin ser capaz de recortar distancias con el #7.

En GTE-Am, el Ferrari #83 vio la bandera negra y naranja por tener una temperatura excesiva en el cockpit, por lo que tuvo que entrar a boxes. En LMP1, Chris Dyson tompreó con el GInetta #6 y perdió 20 segundos con respecto a Buemi, que rodaba tercero. También comenzó a haber movimiento en GTE-Pro, pues Calado se bajó del Ferrari #51 y en su lugar subió Pier Guidi. En GTE-Am, el #56 de Team Project 1 entró al garaje y permaneció dentro durante varios minutos por un problema en el escape que les impedía continuar, tal y como informó Cairoli.

Rebellion #1 entrando al garaje (Foto: WEC)

Por delante, Rebellion volvió a entrar a boxes, estaban haciendo stints más cortos que Toyota y eso parecía favorable para ellos de cara al final de la carrera. Toyota hizo una doble parada apenas unas vueltas después. Sin embargo, las cosas comenzaron a torcerse para Rebellion. Con Menezes al volante, el equipo se vio obligado a meter el coche en el garaje y, aunque volvieron a la pista minutos después, perdieron 2 vueltas y cayeron a las 12ª posición de la general.

GTE-Pro ha sido una de las categorías donde ha estado más abierta la lucha durante toda la carrera. Lynn se pasó de frenada con el Aston Martin #97 y golpeó por detrás al Racing Team Nederland. Poco después y al superar las tres horas de carrera, hubo nuevos relevos en Toyota. Pechito López subía al #7 y Nakajima al #8. Menezes, que había hecho un sólido relevo con el Rebellion, cometió un fallo al trompear a la salida de la Curva 1, por lo que se alejó del Ginetta.

Cuando quedaban cuatro horas y media para el final, la FIA reportaba lluvia en la Curva 14 y declaraba que la pista estaba húmeda. Poco después, el Porsche #92 tuvo que entrar en boxes durante unos minutos porque Estre reportó vibraciones, aunque no había ningún pinchazo. Aún así, los mecánicos revisaron el monoplaza y minutos después pudieron volver a la pista. Más tarde hubo Full Course Yellow por un fuerte accidente del Porsche #88, que impactó contra las barreras en la primera curva. En la reanudación, el Porsche #91 sufrió un pinchazo y tuvo que entrar al garaje para reparar los daños que tenía en la parte delantera derecha.

La carrera se estancó cuando llegó a la quinta hora de la carrera, ya que había pocos movimientos y pocas luchas. Cuando se completaba la quinta hora, el Ginetta #5 se quedaba sin potencia con Jordan King al volante, por lo que se vieron obligados a abandonar. El equipo informó poco después de que trataban problemas en la batería. En GTE-Pro, el Ferrari #71 asumía el liderato de la categoría al superar al Aston Martin #95, con Rigon y Sorensen al volante, respectivamente. Poco después, el Aston Martin #95 recuperaba la primera plaza de su categoría, Thiim recortaba distancias y Miguel Molina se subió al coche en el relevo.

A falta de dos horas de carrera, la única lucha apretada por la victoria estaba en GTE-Pro. Thiim continuaba persiguiendo a Molina, que se había puesto líder tras las paradas. Además, no solo era líder, sino que abrió hueco de 3,5 segundos con el Aston Martin #95. Por delante, la victoria estaba asegurada, así como el doblete de Toyota. Hartley se bajó del coche y en su lugar subió Nakajima para el relevo final. Paul Di Resta también se bajó del United Autosport #22 y en su lugar se subió al coche Albuquerque, que estaban rodando quintos en la general y habían perdido el liderato en LMP2. 

Minutos después salió el Full Course Yellow porque había trozos en la pista, por lo que tuvieron que retirarlos. La lucha final estaba en GTE-Pro, puesto que Molina adelantó a Sorensen para hacerse con el liderato en su clase. Quería la victoria en GTE-Pro, pero el Aston Martin recuperó la posición. Sin embargo, las malas noticias no tardaron en llegar, puesto que el español recibió una penalización -un Stop & Go- por derrapar al incorporarse a la pista después de su parada, algo que impide el reglamento. Las cosas seguían complicándose para los Ferrari, ya que Calado con el #71 había adelantado al Aston Martin #97, pero dirección de carrera le obligó a devolver la posición por superar los límites de la pista al adelantar.

Así, sin más cambios, los Toyota cruzaron la línea de meta en las dos primeras posiciones, consiguiendo así un nuevo doblete. En LMP2, United Autosports #22 consiguió la victoria, la disputada primera posición en GTE-Pro fue para el Aston Martin #95, mientras que Molina y el Ferrari #51 se tuvieron que conformar con la segunda posición de su categoría. En GTE-Am, la victoria fue para Team Project 1 #57.

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Periodista. Apasionada del mundo del motor y de escribir sobre todo lo que le rodea.