Di Grassi: «Vamos un poco tarde en el desarrollo, pero el coche tiene buena base»

Lucas Di Grassi durante los test de pretemporada en Cheste | Fuente: Daniel González Photography

Lucas Di Grassi y Oliver Rowland forman parte de la alineación de Mahindra Racing para esta temporada. El primero de ellos llega nuevo al equipo y se enfrenta a un desafío mayor, pero a su lado tendrá a un piloto con una temporada de ventaja. Ambos reconocen que están un poco retrasados en el desarrollo del Gen3, pero la base es muy buena.

Todos los equipos de Fórmula E se enfrentan a este año a un gran cambio con la introducción de los Gen3. El reto es mucho mayor para los pilotos que este año cambian de equipo, como es el caso de Di Grassi, que reconoce que todavía deben trabajar para seguir desarrollando el monoplaza.

«Es un gran desafío por mí: cambio de equipo, de coche, nuevo compañero de equipo, nuevo jefe, todo es nuevo… Ha sido un viaje emocionante hasta ahora, hay mucho trabajo que hacer. Como equipo, vamos un poco tarde en el desarrollo, pero el coche tiene una muy buena base. Aunque el inicio sea difícil para nosotros, creo que el coche y la base son fuertes, en el equipo hay muy buenas personas», ha afirmado en respuesta a MotorTimeES en una charla con medios de comunicación en Valencia.

«Tenemos que seguir desarrollando el coche y apretar en las áreas en las que no somos buenos todavía, pero el coche parece bastante fiable. Hemos recorrido muchos kilómetros y hemos recogido muchos datos importantes para la primera carrera. Es muy desafiante, pero al mismo tiempo es muy emocionante. Al menos, para mí, asumir un nuevo desafío me motiva», ha añadido.

Rowland, en la misma línea, reconoce que aunque han tenido algunos problemas técnicos, el inicio de temporada está siendo bastante alentador. No obstante, el británico destaca que lo más importante a partir de ahora es progresar y continuar la tendencia ascendente.

«Es un nuevo coche para todo el mundo. Creo que, en general, hemos empezado bastante bien. Sé que ayer tuvimos un buen rodaje, no fue ideal porque tuvimos algunos problemas técnicos, pero el inicio es prometedor. Más que cómo hemos empezado, es muy importante ver cómo progresamos».

Las peculiaridades de los nuevos Gen3

Los Gen3 están demostrando ser monoplazas muy difíciles de conducir y completamente diferentes a las dos generaciones anteriores. Los cambios, a nivel visual, son muy evidentes, pero a nivel interno la mecánica y la parte del software también presentan novedades evidentes.

«Yo no he hecho mucho Gen1, Gen2, Gen3 y la tecnología ha cambiado mucho, la potencia del coche ahora es muy impresionante, el tren motriz delantero también ha cambiado. La dinámica de los pilotos ha cambiado, la dirección es más pesada por la manera que frenamos ahora delante. Ha sido un poco complicado, pero queremos tener más rendimiento y queremos hacer el coche más y más rápido. La tecnología seguirá mejorando con cada generación de coches», ha explicado Rowland.

Lucas, más en detalle, reconoce que el diseño de los monoplazas es completamente distinto y eso puede generar todo tipo de críticas. Sin embargo, la principal ventaja que presentan estos monoplazas es que son extremadamente reconocibles. Por supuesto, también son muy diferentes de conducir que cualquier otro monoplaza que hayan pilotado con anterioridad.

«Creo que los coches, en términos de diseño, creo que los coches son bastante únicos. Si miras el coche, no es igual que un Fórmula 1, un Fórmula 2, un Súper Fórmula… Es un diseño único. A algunas personas les gusta, a otras no, pero, al menos, cuando ves el diseño sabes que es un coche de Fórmula E. Por otro lado, nunca vas a seguir a otro piloto. Nunca va a haber un fórmula que siga a un piloto. Esto crea una dinámica muy diferente, ya que conducir el coche es muy difícil y muy diferente a otros coches de carrera», ha apuntado.

Oliver Rowland durante los test de pretemporada en Cheste | Fuente: Daniel González Photography

«Si intentas frenar y girar al mismo tiempo, la dirección es extremadamente pesada. Las ruedas se conectan entre sí por un diferencial, así que es muy diferente de conducir. Pero por encima de todo, es el coche más eficiente. Las baterías son más pequeñas que el año pasado, también la capacidad y el peso del coche, y somos capaces de pilotar con más potencia durante más tiempo. Eso significa que el coche es extremadamente eficiente de conducir», ha añadido Di Grassi.

El piloto brasileño también reconoce que es muy importante la tecnología que se demuestra sobre la pista, pues en unos años será lo habitual en los coches de calle. Ahí será cuando los coches eléctricos realmente destaquen sobre los de gasolina y se puedan utilizar a diario con muchas más facilidades.

«El frente del coche es igual para todos, pero la parte trasera la puedes hacer tú mismo. Nuestro tren motriz es muy eficiente y esa eficiencia iría a un coche de calle, el coche reduciría entre un 10% y un 15% el rango, lo que significa que podrías reducir la batería y también el coste de un coche. Toda esa tecnología, que estamos haciendo aquí, y también el coche de 600 kW. Si cargas un coche de calle a 600 kW, lo tendrías cargado en 5 o 6 minutos», ha afirmado.

«Creo que estamos empujando los límites de los coches eléctricos aquí, en este entorno, y si algo va mal aquí, lo tenemos todo aquí. Cuando la tecnología madure, en dos, tres o cuatro años, eso irá a los vehículos y acelerará los coches eléctricos. Podrás parar en una estación de carga y en el tiempo que te haces un café, cinco o seis minutos, las baterías están completamente cargadas. No puedes decir que no conduces un eléctrico por la carga. Con esta tecnología se resuelve completamente el problema, así que creo que la Fórmula E está haciendo bastante aquí», ha añadido Di Grassi para cerrar.

Acerca de Ángela Merino Sánchez 1798 Articles
Periodista. Apasionada del mundo del motor y de escribir sobre todo lo que le rodea.