El director de Haas “asombrado” por la pérdida de ritmo

Fuente: Jared C. Tilton/Stewart-Haas Racing, via Getty Images)

Guenther Steiner, Director de equipo de la marca norteamericana Haas, ha declarado no entender los resultados de su equipo en el GP de Bahrein. El italiano ha afirmado ni siquiera estar enfadado por el resultado, sino no saber lo que ha pasado. “Ni siquiera estoy molesto, porque simplemente… estoy asombrado”, dijo.

Haas protagonizó una buena clasificación para la carrera. Kevin Magnussen se colocó sexto en la parrilla de salida y Romain Grosjean, octavo. Sin embargo, la carrera no depararía la misma suerte para la dupla de pilotos.

Durante la carrera y ya en la salida, Grosjean se chocó con Lance Stroll. Este golpe provocó que retrasase su posición hasta la última plaza de la clasificación y tuviese que entrar en boxes. A su salida, el francés duró cerca de 16 vueltas en pista hasta que salió de nuevo para no volver a salir. Por su parte, Magnussen fue la gran prueba de la falta de ritmo de su equipo. El danés salió sexto, pero la falta de potencia de su coche hizo que perdiera posiciones hasta quedar 13º, tan solo por encima del tocado Racing Point de Stroll y de los Williams, sin contar los abandonos.

Kevin Magnussen: «Muchas cosas por analizar. Tenemos que descubrir por qué nos faltaba ritmo hoy. ¡Volveremos en China!» | INSTAGRAM (@kevinmagnussen)

La carrera finalmente se saldó con ambos pilotos fuera de la zona de puntos. Esto desconcertó a Steiner tras la buena clasificatoria de Haas. “Estoy más asombrado que molesto, porque después de la calificación que tuvimos, y luego terminar con la carrera y no saber por qué el ritmo se perdió de la noche a la mañana, es muy raro”, afirmó.

El italiano agregó que pese al desastre, este no fue tan devastador para su equipo. “Por otro lado, nadie nos superó en la clasificación por puntos, por lo que al menos el daño no fue demasiado grande. De ninguna manera estoy contento con el daño, pero el daño no es demasiado grande”, afirmó ante la prensa.

El propio Kevin Magnussen ha apoyado la crítica de su director de equipo y ha declarado que “el coche simplemente no tenía ritmo”. A lo que añadió: “Estábamos desesperados desde el principio hasta el final. También en las rectas, así no hay oportunidad de defenderse de nadie. Fue una carrera bastante desesperante».