¿En qué consisten los crash test de Fórmula 1?

Vettel en los test de Abu Dhabi (Fuente | Sutton Images)

Antes del comienzo de cada temporada de Fórmula 1, todos los equipos deben pasar los crash test o pruebas de colisión con sus nuevos monoplazas en aras de garantizar la seguridad. 

Fue en el año 1985 cuando por primera vez se realizaron los crash test para comprobar si los monoplazas eran o no seguros. Desde aquel entonces hasta el día de hoy se han hecho de forma ininterrumpida. Estas pruebas se llevan a cabo en el Cranfield Impact Centre situado en Inglaterra. Consisten en pruebas de choque en movimiento, pruebas de carga estática y pruebas de vuelco.

En primer lugar, las pruebas de impacto en movimiento se realizan en la parte delantera, parte trasera, laterales y columna de dirección. Se introduce en el monoplaza un muñeco. Sumando su peso y el del chasis, el total es de 780 kilos. Cada una de las cuatro pruebas mencionadas se llevan a cabo a diferentes velocidades. La prueba de impacto frontal se hace a 54 kilómetros por hora; la de impacto lateral, a 36 kilómetros por hora; la de impacto trasero, a 39,6 kilómetros por hora; y la de la columna de dirección, a 25 kilómetros por hora. Se realizan a velocidades bajas para que se pueda medir de forma más precisa la capacidad del coche para absorber el impacto. En la prueba frontal, la desaceleración, que se mide en el pecho del maniquí, no puede superar 60G, es decir, 60 veces su peso.

En segundo lugar, las pruebas de carga estática son un total de 13. Se aplica presión en el suelo debajo del tanque de combustible, a los lados de los soportes del alerón o en el chasis a la altura del asiento. Las partes solo pueden deformarse dentro de los límites que marca el reglamento y no debe haber daños en el cockpit.

Por último, las pruebas de vuelco se realizan en tres direcciones: lateralmente con un peso de cinco toneladas, longitudinalmente con un peso de seis toneladas y verticalmente con un peso de nueve toneladas. En estos casos, el nivel de deformación no debe exceder los 50 milímetros. 

Ningún monoplaza podrá salir a la pista sin antes haber superado de forma correcta los crash test ya que el objetivo principal de estas pruebas es garantizar la seguridad de los pilotos en caso de impacto.

En cuanto a esta temporada 2019 se refiere, Toro Rosso ya ha superado los crash test. Según apuntan medios ingleses e italianos, Ferrari y McLaren también habrían hecho lo propio.