La Fórmula 1 responde a la FIA: «Esos comentarios interfieren con esos derechos de manera inaceptable»

Mohammed ben Sulayem en el Gran Premio de Bélgica | Fuente: Getty Images

Mohammed Ben Sulayem ha sido acusado por los jefes de la Fórmula 1 de interferir en los derechos comerciales del deporte con sus comentarios de que «se infló» una valoración de 20.000 millones de dólares.

Ben Sulayem recurrió a las redes sociales el lunes para expresar su preocupación por las implicaciones de un precio exagerado para la F1. Un informe de Bloomberg aseguraba que un fondo soberano de Arabia Saudí había presentado una oferta de 20.000 millones de dólares por la F1, pero sin el interés del propietario Liberty Media. Ben Sulayem dijo que estaba preocupado por las posibles consecuencias de que se arrojaran tales cifras.

En particular, sintió que, sin un plan válido por parte de los nuevos propietarios para mejorar la F1, existía el riesgo de que una adquisición pudiera provocar un gran aumento en los cánones para la organización de carreras. Lo que luego conduciría a un aumento en los precios de las entradas.

Los comentarios de Ben Sulayem no han caído bien en Liberty Media, quienes han expresado formalmente su molestia por el asunto. En una carta enviada el martes por el departamento legal de la F1 a Ben Sulayem, que también se distribuyó a los equipos, expresó su consternación por la forma en que los comentarios habían «interferido» con el terreno de los derechos comerciales de la F1.

Como parte de un acuerdo original acordado por el expresidente de la FIA, Max Mosley, en el 2000 para arrendar los derechos a la F1 durante más de 100 años, el órgano rector acordó no involucrarse en ningún asunto comercial y, en cambio, se involucraría solo en asuntos regulatorios.

La carta de F1 argumentaba que, al hacer comentarios sobre el valor del deporte, Ben Sulayem se había excedido. «La FIA se ha comprometido inequívocamente a no hacer nada que perjudique la propiedad, gestión y/o explotación de esos derechos. Consideramos que esos comentarios, hechos desde la cuenta oficial de redes sociales del presidente de la FIA, interfieren con esos derechos de manera inaceptable”.

El tono serio con el que la F1 estaba tratando el asunto también quedó claro cuando la carta sugirió que, la FIA podría ser responsable si se determina que los comentarios han causado «algún daño a los accionistas e inversores en las carreras de grandes premios». La propia F1 no ha hecho ninguna declaración oficial al respecto, mientras que la FIA se negó a comentarlo.