La Fórmula 1 se traslada Madrid: polémica, dudas y otro buen negocio para Liberty Media

Recinto de IFEMA, sede del Gran Premio de España de 2026 | Fuente: F1.com

La Fórmula 1 ha confirmado el cambio de sede del Gran Premio de España a partir del año 2026. El evento de motorsport más importante del país pasará a disputarse en un nuevo circuito urbano de Madrid —en los alrededores del recinto de IFEMA— en lugar del Circuit de Barcelona-Catalunya.

No solo se trata de una de las noticias más relevantes de la década en el motorsport español, también es objeto de polémica entre fans y de reproches entre políticos. Más allá del debate entre cuál es la sede más adecuada para el Gran Premio, el cambio de escenario deja varias dudas importantes aún por resolver. Curiosamente, el Circuit de Catalunya tenía contrato con la Fórmula 1 para ser sede del Gran Premio de España hasta 2026 incluido.

Sí, exactamente la misma temporada en la que se espera que el GP se traslade a Madrid. Esto implica que aún existen varias opciones para el Circuit: en primer lugar, la F1 podría forzar a Barcelona a finalizar su contrato antes de tiempo, con la correspondiente compensación económica. En ese caso, Madrid pasaría a ser sede del único evento en España a partir de 2026, acabándose la historia de la F1 en Cataluña tras 35 ediciones. Otro escenario es el cumplimiento de ambos contratos, con dos Grandes Premios en España en 2026 y a la espera de que el Circuit de Catalunya renueve o no su contrato. Si bien dos carreras en España son la opción ideal para los fans, la Fórmula 1 podría no estar tan satisfecha con esto

El propio Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1, ha comentado que no se descarta esta opción, y que continúan en conversaciones con la Generalitat de Catalunya para una posible renovación. Declaraciones muy similares en el otro bando, ya que el Presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha manifestado que siguen trabajando para mantener el evento. Desde Madrid, la Presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha echado balones fuera, diciendo que la presencia de Barcelona en el calendario no depende de ellos.

Es evidente que la presencia de Madrid es un duro golpe a la continuidad de la Fórmula 1 en Barcelona. También es cierto que el Circuit de Catalunya tiene unas de las mejores instalaciones del mundo, y es un evento localizado en una región con mucha tradición automovilística. El evento ha sido un éxito aún en los años de menor popularidad de la F1 en España. Sin embargo, también existen precedentes negativos en la celebración de los Grandes Premios, como el caos organizativo de 2022, que generó un descontento general de los aficionados. En 2023, el Circuit impulsó una serie de modernizaciones con la idea de poder albergar Grandes Premios sin problemas a largo plazo, pero quizás esta inversión no pueda dar sus frutos más allá de 2026.

Stefano Domenicali en la presentación de la nueva sede del GP de España | Fuente: F1.com

Por otro lado, Madrid llega a la Fórmula 1 con garantías de continuidad, algo que el Circuit llegó a echar en falta a principios de esta década, cuando su continuidad llegó a estar en duda. El contrato firmado es hasta 2035, y es ahí donde toca preocuparse por un más que probable  problema a largo plazo: la popularidad de la Fórmula 1 en España. En este país, la categoría reina ha ido siempre ligada a la figura de Fernando Alonso.

Su presencia, y sobretodo, sus resultados han tenido un gran efecto en las audiencias y en la popularidad del Gran Circo. Actualmente, en su nuevo proyecto de Aston Martin, el asturiano ha vuelto a ser uno de los personajes más queridos del país, especialmente por el público joven, pero cuesta pensar es que esta tendencia de popularidad de la F1 se mantenga hasta 2035. Carlos Sainz es otro aliciente, pero su efecto difícilmente puede igualarse a la ‘alonsomanía’.

Y esto lleva directamente a pensar en la viabilidad del evento: dentro de 10 años, ¿existirá la demanda de carreras de F1 que hay actualmente? Cuesta pensar que sí, más aún cuando no hay una cantera de pilotos españoles muy extensa. Pepe Martí y Mari Boya son lo poco realmente destacable a día de hoy, aparte de un Álex Palou, que puede llegar en un futuro cercano. Y, sobre todo, cuesta pensar que de verdad haya demanda para dos Grandes Premios. Si algo podría garantizar la viabilidad de Madrid a largo plazo es que puedan venderlo a nivel internacional, y que sea una cita importante para fans extranjeros, en lugar de depender exclusivamente de una afición nacional que puede variar mucho a lo largo de la década.

De todas formas, si algo se ha rumoreado acerca del GP en Madrid es que no estará enfocado a las grandes masas de aficionados, sino que será más bien un evento VIP, con precios elevados. Una filosofía similar al nuevo GP de Las Vegas, que tanta polémica ha generado entre los fans de la Fórmula 1 durante los últimos meses. El aficionado a las carreras promedio seguramente prefiera el modelo ‘Barcelona’, entradas a un coste asequible. Pero claro, la F1 es la F1, y poderoso caballero es don dinero.

Sin embargo, estos rumores contrastan con el comunicado oficial de la Fórmula 1, donde se habla de una capacidad de hasta 110.000 espectadores. Cuesta pensar que todas esas entradas sean a precio de oro, aunque sí es probable que sea un evento más caro para los fans que Barcelona. Lo que sí está claro es que Liberty Media ha aprovechado la iniciativa de Madrid con intenciones de igualar a Barcelona, y que son ellos los que seguro que van a salir beneficiados económicamente de esta carrera particular que llevan ambas regiones.

Hablando de dinero, la noticia que más ha trascendido fuera de la burbuja del motorsport es el tema de la financiación del evento. En la memoria de los españoles todavía vive el fracaso de la Fórmula 1 en Valencia, que dejó una deuda millonaria en las arcas públicas de la Generalitat Valenciana, y que terminó de pagarse a mediados de 2023. El paralelismo con la Comunidad de Madrid es evidente, en ambos casos los gobiernos son del Partido Popular, y la oposición no ha tardado en sacar a la luz el escándalo de Valencia para criticar la llegada de la F1 en Madrid.

Stefano Domenicali junto a Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid), Jose Luis Martínez-Almeida (alcalde de Madrid), José Vicente de los Mozos (presidente de IFEMA) y Ángel Asensio (presidente de la Cámara de Comercio de Madrid) | Fuente: F1.com

Desde la organización del evento han apuntado que no se hará uso de dinero público para financiar el evento, aunque existe la promoción pública por parte de IFEMA, según ha dicho Martínez-Almeida. No es precisamente el argumento más alentador para el contribuyente, pero garantizan que el evento se sostiene en capital privado. Hasta ahí todo más o menos bien, una lástima que la hemeroteca nos recuerde que las autoridades dijeron lo mismo del Gran Premio de Europa en Valencia.

Esta parte del debate, sin duda la que más tintes políticos tiene, depende mucho de la confianza que se tenga o no en el gobierno actual de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid, pero no dejan de ser predicciones más que argumentos a favor o en contra del evento. En todo caso, la viabilidad económica y sus consecuencias para los madrileños serán una incógnita que se despejará con el tiempo.

A nivel internacional, las reacciones están protagonizadas por lo que ya es un clásico cada vez que se anuncia un nuevo GP: las opiniones sobre el circuito. Cualquiera que siga la F1 con asiduidad coincidirá en que el número de circuitos urbanos en el calendario resulta excesivo, y que en parte se pierde la gracia de estos eventos cuando se repiten. Algo similar a lo que sucede con las carreras nocturnas, por cierto, y en los últimos años hemos visto cómo el calendario se ha inundado de este tipo de carreras.

La Fórmula 1 sigue surfeando la cresta de su ola de popularidad, con muchas ciudades del mundo ofreciendo sus calles para albergar Grandes Premios que, actualmente, son rentables. Sin embargo, estos eventos en época de vacas flacas quizás no sean tan rentables, y no se debería descartar que muchos Grandes Premios surgidos en este boom de eventos urbanos acaben su actual contrato sin renovarlo. Es posible que en 2035, Drive To Survive ya no resulte atractivo al aficionado casual, y la F1 tenga que apretarse el cinturón si no tiene a tantas marcas queriendo entrar. Una situación que sería similar a lo sucedido con la NASCAR a principios de siglo, y que demuestra que ir a por el aficionado casual no siempre es garantía de éxito a largo plazo.

Entrada principal al recinto de IFEMA | Fuente: F1.com

La realidad es que, en caso de que Madrid sustituyera a Barcelona, perderíamos un trazado permanente y entraría un circuito urbano en un escenario muy poco glamuroso. A decir verdad, resulta inviable cortar el tráfico en el centro de Madrid durante un fin de semana, y por eso se ha optado por el escenario de IFEMA. No es ningún secreto que el encanto del recinto es nulo, y es probable que se asemeje bastante a eventos como los ePrix de Londres o Nueva York, un ‘quiero y no puedo’, donde el evento lleva el nombre de la ciudad, pero se celebra en un escenario que es de todo menos icónico. Pero esto también permite organizar un evento en el que pueda ir más gente, y que la ciudad pueda mantener su actividad normal en la mayor parte de su territorio.

A nivel de trazado, lo más lógico es siempre esperar a las carreras para juzgar. Una vez están los coches en pista es muy fácil encontrar defectos a un circuito. Al fin y al cabo, una línea cerrada en un plano da muy poca información sobre las carreras que se pueden celebrar ahí. Eso sí, desde la organización han mostrado optimismo de cara a los adelantamientos, llegando a declarar que hay hasta cuatro puntos importantes para rebasar. También se ha abierto la posibilidad a introducir el recorrido a través de los pabellones de IFEMA, al más puro estilo ExCeL London, el circuito de Fórmula E. Sin embargo, esto no figura en los planes originales, lo cual da a entender que quizás no hemos visto el layout definitivo.

Resumiendo, ante el vuelco que supone esta noticia ante un evento tan importante como el GP de España, es normal tener una ola de valoraciones. Es la noticia del día, todo el mundo quiere opinar al respecto. La realidad es que tenemos dos años por delante para conocer detalles del que será el GP de España durante una década entera, y solo el tiempo dictará sentencias sobre este ambicioso proyecto. Se abre una ilusionante etapa para la ciudad de Madrid, lo cual es una muy buena noticia, dos años en donde Barcelona tiene que hacer los deberes, y queda claro que la Fórmula 1 no piensa parar de exprimir esta ola de popularidad, aunque despierte cada vez más incomodidades entre los fans más consagrados.