Algo se muere en el alma cuando un campeón se va

Fernando Alonso en el GP de Mónaco del año 2006 (Foto | Getty Images)

Hace unas semanas que ha acabado el Campeonato de Fórmula 1 2018, con él también se ha ido Fernando Alonso, que ha decidido, tras 17 temporadas, retirarse del deporte que más ama, desde que era un niño lo estaba y que ha conseguido convertirse en Campeón del Mundo en dos ocasiones.

Pues un niño, ese era yo cuando empecé a ver la Fórmula 1 y a un tipo con la bandera de España al lado de su nombre corriendo con un coche amarillo y azul, precisamente éste último, mi color favorito. Quizás es esta la razón por la que empecé a admirar a Fernando.

Cuando vi ganar a ese español por primera vez estaba muy contento, como si esa victoria también fuera en parte mía, mi padre también veía muchas carreras, pero quizás yo me he enamorado más de este deporte gracias a todo esto.

Recuerdo cuando Alonso ganó el primer Mundial, estaba en un bar, con mis padres viendo la carrera de Brasil. Ese grito con los puños cerrados que si veo ahora me hace emocionarme, porque a la vez recuerdo todo lo que le ha tocado vivir a “Magic” durante estos años y sentir rabia, ya que esa imagen es difícil de volver a ver.

Celebración del primer Mundial de Alonso

Tras 2006, ya con su segundo Mundial bajo el brazo, se marcha a McLaren, un coche muy fuerte, pero claro un niño no entendía ese movimiento si el Renault era ganador y si intentabas explicármelo, tampoco lo entendería. Ahora evidentemente, si entiendes por qué lo hizo. Nadie esperaba a Lewis Hamilton, que iba a ser odiado en España, que muy bien iba a aprovechar Vodafone años más tarde, patrocinador por aquel entonces de los de Woking, con “El Lobo”, el anuncio acaba diciendo: “reconócelo, cuanto mejor es el malo, mejor es la película”.

La vuelta a Renault a mí no me gustaba, un coche que ya no tenía el color azul que me apasionaba y además los franceses habían pegado un bajón descomunal, pero llegaba el fichaje por Ferrari. Pensaba que era la escudería imposible para Fernando Alonso, donde había estado Michael Schumacher y quienes había quitado el campeonato de 2005.

Fueron seis temporadas de mucho dolor, 2010 y la famosa persecución a Vitaly Petrov en Abu Dabi tras una mala estrategia de los italianos desde el muro. El año 2012 y los múltiples abandonos por accidentes en las salidas por culpa de otros pilotos que van como locos, aunque hay más actualmente, tiraron por tierra el sueño de volver a ver a Fernando gritando como en 2005.

En 2015, la vuelta a McLaren, todo el mundo pensaba en 2007, ¿por qué otra vez si te trataron tan mal? De nuevo verte las caras con Ron Dennis… todo era extraño. Pero eso iba a quedar en el olvido, un motor llamado Honda iba a ser el precipicio de Fernando Alonso y el que quizás haya sido el culpable de su pronto adiós.

Pero no todo es Honda, por supuesto, McLaren tiene mucha parte de la culpa vendiendo humo, sin un paquete aerodinámico decente, un mal chasis. Este 2018 supuestamente iban a luchar por podios a final de temporada gracias al motor Renault y están luchando por no quedarse estancados en la Q1, eso es inadmisible para un histórico que además tiene a un subcampeón en sus filas.

Alonso no ha visto la luz en McLaren desde que llegó en 2015 (Foto | Getty Images)

Nada en McLaren funciona, el mismo Alonso nos dio pistas en 2017, cuando se fue a correr las 500 Millas de Indianápolis dejando atrás el maravilloso Gran Premio de Mónaco de la Fórmula Uno, con el discurso en mente de la Triple Corona. Un año después las 24 Horas de Daytona.

Y este 2018 disputando completamente el Campeonato Mundial de Resistencia, donde ha sido ganador de las 6 horas de Spa y de las 24 Horas de LeMans, ese día volví a saltar como el niño pequeño que veía a un español ganando un Mundial de Fórmula Uno.

Este deporte no puede permitirse una perdida así, hay muchos campeones y todos mueven a sus fans, pero en pocos circuitos hemos visto que se abucheara a Fernando o tener malas palabras hacía él. Aquí no hay colores, no hay favoritismos, quien de verdad vive este deporte, quien de verdad trabaja por y para ello, sabe que Alonso no está acabado, que le queda mucho por demostrar y que su carrera deportiva, sea donde sea de aquí en adelante hasta su retirada, va a ser magnífica.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*