Wickens, 18 meses después de su accidente en la IndyCar: «Volveré a correr»

Robert Wickens | Fuente: @robertwickens

Robert Wickens continúa recuperándose del fortísimo accidente que sufrió hace 18 meses y admite que ya piensa en volver a correr. Su prioridad sigue siendo la IndyCar, aunque con un coche adaptado. Sin embargo, reconoce que baraja otras opciones, como la Fórmula E.

Wickens sufrió en agosto de 2018 un espeluznante accidente en el circuito de Pocono. El piloto fue intervenido de inmediato y después inició la rehabilitación, que ha sido dura. Entre sus lesiones destacan fracturas en la columna vertebral, en el cuello, en la tibia y peroné de ambas piernas y en ambas manos, una lesión de la médula espinal o una contusión pulmonar, entre otras.

A lo largo de las últimas semanas ha compartido vídeos en sus redes sociales de su evolución y ahora, 18 meses después, su progreso es asombroso. Una de las claves de esta recuperación está en la actitud que ha tenido, pues considera que siempre ha tenido determinación y su objetivo es volver a correr.

«Afortunadamente, todavía sigo progresando, un poco cada día. Lo único es que, obviamente, estoy impaciente y deseo que las cosas vayan un poco más rápido. Pero es difícil quejarse: no podría haber recuperado nada fácilmente, así que soy muy afortunado de haberme recuperado un poco. Hay más por venir. Lo más importante es decir que volveré a correr. No sé si será en la IndyCar, ese es el objetivo, pero obviamente hay obstáculos de ingeniería en los que tenemos que trabajar primero», ha expresado en una entrevista al portal Motorsport.com.

Wickens trabaja para desarrollar un coche que se adapte a sus necesidades

Por otro lado, Wickens es asesor técnico y coach del equipo McLAren de la IndyCar, que ahora mismo cuenta en sus filas con Patricio O’Ward y Oliver Askew. Actualmente trabaja para adaptar un coche a sus necesidades y, en este sentido, afirma que están «en una pausa» porque necesitan un presupuesto para comenzar a construir un equipo de prueba. Su objetivo era volver a la competición en este 2020, aunque se ha dado cuenta de que necesita que muchas partes del coche se adapten a él.

Robert Wickens tras su accidente | Fuente: @robertwickens

«Estamos en términos de desarrollo, hemos hecho muchos prototipos de volantes, conceptos impresos en 3D de lo que necesitaría en términos de controles manuales. Se está moviendo todo, aunque no obviamente al ritmo que me gustaría: esperaba regresar a la IndyCar en 2020. Pero también veo que me lleva meses conseguir un coche adecuado para mí en un circuito», ha añadido.

Actualmente, la prioridad es poder hacer pruebas en el simulador y comenzar a rodar. Mientras tanto, deben diseñar un coche que sea seguro, pero a la vez competitivo. Wickens es consciente de que hay que realizar cambios en el coche más allá de cambiar el volante: un punto de vista de ingeniería nunca antes visto en un coche de la IndyCar.

«Será todo un esfuerzo y por eso estoy tratando de hacer una campaña presupuestaria con ayuda de Arrow, de McLaren y de todos nuestros socios del equipo. Pero, por supuesto, estas cosas no van rápido. Me encantaría tener una llamada con el CEO y decir: ‘Necesito X millones de dólares’ y que al día siguiente estuvieran en una cuenta y estuviéramos corriendo. Pero no funciona así».

El siguiente objetivo que se marca es subirse en un coche de carreras y ha confesado que nada le gustaría más que preguntarle a Jens Marquardt, responsable de BMW Motorsport, si podría subirse en el coche del DTM de Alex Zanardi o el GTLM M8 que Alex pilotó en Daytona, tan solo para probar los controles manuales. «Ahora mismo tengo en mi cabeza lo que creo que necesito, pero puedes tener un millón de escenarios en tu cabeza. En última instancia solo tienes que manejar lo que realmente necesitas. Aunque estoy trabajando con ingenieros de McLaren e ideando distintos conceptos de volante, al final del día lo que realmente necesito es pilotar uno para validar todas las teorías y darles algo definitivo para continuar», afirma.

Por otro lado, el canadiense es consciente de que no tendrá la misma precisión que antes en sus piernas, así como la velocidad para competir al más alto nivel. Actualmente, podría disponer de un freno de mano hidráulico, pero todavía no está preparado para ejercer con las manos la misma presión que otros pilotos ejercen con el pie. «Además, si también utilizo un acelerador en el volante, es fundamental que mis manos permanezcan en el volante en todo momento», añade.

Por tanto, asegura que busca otro tipo de sistema, ya que lo más difícil de un sistema de freno por cable es la velocidad de respuesta. «Eso no es lo suficientemente bueno cuando piensas en tener un rendimiento máximo, cuando necesitas tener esa presión máxima, la velocidad más alta y cuando tienes la mayor carga aerodinámica«, ha explicado.

La Fórmula E, entre sus opciones

Aunque reconoce el apoyo y el trabajo de McLaren está siendo impecable, admite que baraja otras opciones. Una de ellas es la Fórmula E, ya que no hay cambios de marcha y hay dos palancas menos en el volante. «Ya usan freno por cable que, como digo, creo que necesitaría frenar desde el volante. Hay muchas cosas sobre la Fórmula E que son ideales para alguien con mis necesidades», ha explicado.

No obstante, en todas sus opciones hay cosas que no le convencen. En el caso de la competición eléctrica, destaca que casi todas las carreras son en circuitos callejeros, por lo que hay curvas muy cerradas.

«Me pregunto si podría controlar todas esas palancas cuando el volante está al revés. Es una de las cosas por las que quiero ganar experiencia en varias categorías para descubrir qué es factible  qué no».

Sin embargo, su pasión siempre ha sido la IndyCar y finaliza diciendo que, una vez que se sienta cómodo en el simulador y los tiempos por vuelta sean buenos, quiere regresar a la resistencia estadounidense. «Soy consciente de que la serie tendría que modificar algunas regulaciones para adaptar el equipo a mi coche, pero creo que sería posible«, ha añadido para terminar.