Ayrton Senna, siempre en nuestros corazones

Ayrton Senna. Foto: F1.

Ayton Senna ha sido uno de los pilotos que ha dejado huella en el mundo de la Fórmula 1. El piloto brasileño es considerado por muchos el mejor de todos los tiempos, por delante de grandes nombres como Schumacher, Prost o Hamilton. Senna logró un total de tres campeonatos del mundo que pudieron llegar a ser más si aquel 1 de mayo de 1994 no hubiese tenido aquel trágico accidente en la curva Tamburello (circuito de Imola), que le arrebataría la vida. Por motivo del 26 aniversario de su muerte MotorTime ha decidido repasar los momentos más destacados de la carrera de Senna.

Primeros golpes de autoridad en F1: 1984 y 1985

En 1984 con 24 años, Ayrton Senna debutó en Fórmula 1 de la mano del equipo Toleman. Un equipo poco competitivo con el que iba a lograr una hazaña increíble. Hazaña que llegó en el Gran Premio de Mónaco de ese mismo año, en una carrera sobre la lluvia. El brasileño salió en decimotercera posición pero en menos de dos vueltas ya estaba octavo. Senna fue el coche más rápido durante toda la carrera y llegó hasta la segunda posición. Ayrton comenzó a ganarle tres segundos por vuelta a Prost, el líder de la carrera, pero en la vuelta 31 con Senna a dos segundos los comisarios sacaron la bandera roja ya que la lluvia era demasiado fuerte. El brasileño había logrado lo imposible, subirse al podio con un Toleman pero aun así no estaba contento, por qué no había ganado.

Senna con Lotus en el GP de Portugal de 1985. Foto: F1.

En 1985 fichó por el equipo Lotus, un equipo de zona media-alta con el que logró su primera victoria. Lo hizo también sobre mojado, en el Gran Premio de Portugal de 1985 en el que incluso dobló a toda la parrilla salvo al segundo clasificado. Esa carrera épica sobre mojado hizo colocaba a Senna como uno de los pilotos con más futuro en aquel momento. El brasileño continuó con el equipo Lotus durante esa temporada y llegó a lograr una victoria más en el GP de Europa y un total de seis podios. En 1986 con Lotus y en 1987 con Honda iba a lograr otras cuatro victorias más (dos por temporada) y finalizó cuarto y tercero en aquellos respectivos campeonatos.

Fichaje por McLaren y rivalidad con Prost: 1988-1993

Primer campeonato del mundo: 1988

McLaren anunció el fichaje de Ayrton Senna para la temporada 1988, el equipo inglés iba a contar con Senna y Prost en sus filas, una de las mejores duplas que había existido hasta ese momento. Eso obligó a ambos a darlo todo y más para lograr ser campeones del mundo. El brasileño logró un total de siete victorias antes de llegar al momento más clave de la temporada, el Gran Premio de Japón, Senna si ganaba sería campeón del mundo sino tendría que esperar a Australia.

El brasileño logró la pole pero se quedó clavado en la salida y cayó al decimosexto lugar. Aun así, cuajó una de las remontadas más épicas de su carrera y logró hacerse con la victoria y su primer campeonato del mundo a falta a una carrera para el final. Ayrton se convertía en el tercer brasileño en conseguir ser campeón del mundo, tras Fittipaldi y Piquet.

Batalla épica con Prost: 1989

La tensión entre Senna y Prost ya era muy alta en 1988 pero en 1989 alcanzó límites inesperados. Los dos pilotos lo dieron todo en busca de ser campeones del mundo e incluso dejaron de intercambiarse información, ya raramente se hablaban. El francés logró mejores resultados durante esa temporada y llegó a la penúltima prueba con 11 puntos de ventaja. De nuevo Japón y Suzuka podrían dictar sentencia. Prost comenzó liderando el Gran Premio pero no consiguió despegarse de un Senna al que solo le valía la victoria para mantener vivo el campeonato.

El brasileño probó el adelantamiento en la chicane de Casio y se tocó con su compañero de equipo. Prost se vio obligado a abandonar pero Senna con ayuda de los comisarios volvió a pista. Ayrton perdió el liderato ya que tuvo que parar para cambiar su alerón delantero, aun así, a falta de dos vueltas lo recuperó y se acabó haciendo con la victoria. Sin embargo, dirección de carrera lo acabó descalificando por volver a pista con ayuda externa y por saltarse la chicane. Prost ganó el campeonato del mundo de 1989. El francés abandonó el equipo nada más acabar la temporada ya que no podía seguir trabajando con Senna.

Accidente de Senna y Prost en Japón 1989. Foto: F1.

Esa descalificación desencadenó una fuerte batalla verbal entre Senna y el que fuese presidente de la FIA en aquel momento Jean Marie Balestre. El presidente mantenía una gran relación con Alain Prost y en algún momento se le acusó de intentar beneficiarle. Ambos mantuvieron una discusión y el francés multó a Senna con 100.000 dólares y le quitó temporalmente la superlicencia. Senna y Balestre tuvieron grandes discusiones en los años venideros, el brasileño acabó harto de la política de la FIA. Aquella decisión de descalificar a Senna tuvo muchas críticas, entre ellas las de Nelson Piquet y de Ron Dennis.

Segundo y tercer campeonato del mundo: 1990 y 1991

La marcha de Prost a Ferrari dejaba a Senna como claro líder de McLaren y lo aprovechó a las mil maravillas para ganar su segundo campeonato del mundo en 1990. Ferrari mejoró mucho esa temporada pero la dupla Prost-Mansell perjudicó a los italianos y ayudó a Senna a tomar más ventaja aún en el mundial. Por tercer año consecutivo, el campeonato se iba a acabar decidiendo en Japón, Senna se hizo con la pole pero la FIA colocó al primer clasificado en la zona sucia. Algo que beneficiaba al segundo (Prost), eso volvió a traer problemas entre Senna y Balestre.

En la carrera Senna y Prost batallaron en la salida, el francés salió mejor y tomó el liderato pero Senna quiso adelantarlo por dentro y ambos se tocaron, se fueron contra las protecciones y acabaron abandonando. Por consecuencia, Senna logró su segundo campeonato del mundo gracias al doble abandono. Senna no estaba nada contento a pesar de haber ganado el título. Prost aseguró que incluso tuvo ganas de pegar al brasileño nada más bajarse del coche.

Senna tras ganar el GP de Brasil 1991. Foto: F1.

En 1991 la cosa fue más fácil para Senna ya que Ferrari no pudo hacer frente a McLaren. El brasileño ganó las cuatro primeras carreras y contó con una gran ventaja desde el principio. Lo más destacado fue que en ese año logró algo que no había conseguido anteriormente, ganó el Gran Premio de Brasil en las que incluso estuvo en las últimas vueltas atascado en sexta marcha. El brasileño hizo lo imposible para mantener su coche en pista y cruzar la meta en primer lugar. Nada más acabar la carrera Senna estaba exhausto pero había logrado uno de sus sueños, ganar en casa.

Una vez más en el Gran Premio de Japón se acabó decidiendo todo, esta vez todo fue más tranquilo. Senna se mantuvo por detrás de su compañero Berger y acabó la carrera en la segunda posición que necesitaba para ganar su tercer campeonato del mundo. Ayrton entraba en la historia de la Fórmula 1 e igualaba a su eterno rival Prost en número de títulos.

Despedida: 1992 y 1993

Los dos últimos años de Senna en McLaren no fueron los mejores ya que el coche no podía hacer frente al Williams. En 1992 logró un total de tres victorias, remarcando la de Mónaco 1992 en la que mantuvo detrás al Williams de Mansell durante toda la prueba. Senna se quiso marchar a Williams en 1993 pero el piloto confirmado del equipo para ese entonces Alain Prost solo puso una condición, no volver a compartir equipo con Senna. El brasileño llamó cobarde al francés en una rueda de prensa y a pesar de que hizo todo lo que estaba en su mano, se tuvo que quedar en McLaren.

En 1993 mejoró sus resultados con un McLaren que ya no estaba motorizado por Honda sino por Ford. A pesar de todo, logró cinco victorias (ganó por segunda y última vez en Brasil) y acabó siendo subcampeón, por detrás de Prost. Senna y McLaren acabaron de la mejor manera posible su etapa juntos, con una victoria en el último Gran Premio de Australia. Pese que ya estaba su hecho su fichaje por Williams, el brasileño le dio todo y logró su victoria número 41, la que iba a acabar siendo la última.

1994: Fichaje por Williams y último GP

Ayrton Senna puso fin a su etapa en McLaren el pasado año y se marchó al equipo más competitivo de aquella época, Williams, que había ganado los dos campeonatos anteriores (en 1992 con Mansell y en 1993 con Prost). El brasileño tuvo como compañero de equipo a Damon Hill ya que Prost decidió abandonar el equipo debido a que no quería volver a compartir equipo con Senna. Las cosas no fueron bien para Senna ya que Williams perdió el derecho a usar la dirección asistida y el control de tracción asistido que tanto éxito le dieron en los dos años anteriores.

A pesar de todo, Williams fue un coche muy rápido pero no era nada fiable. Senna hizo la pole en las dos primeras carreras de la temporada pero acabó abandonado en ambas. En la primera por un trompo que caló el motor y en la segunda por un accidente en la salida. Su máximo rival en aquel momento, un joven Michael Schumacher, ganó las dos primeras pruebas, lo que según Senna le obligó a tener que ganar la próxima prueba en San Marino para poder tener opciones de ser campeón del mundo.

Senna pidió cambios en el coche. Cambios a los que no se adaptó muy bien pero que aun así le permitieron ser el coche más rápido en la clasificación. Sin embargo, el brasileño estaba muy tocado emocionalmente por la muerte del piloto Roland Ratzenberger en la clasificación. Senna dudó si tomar la salida o no, pero finalmente lo acabó haciendo. El brasileño mantuvo el liderato en las primeras vueltas gracias a la aparición del coche de seguridad que salió por un accidente en la salida. Tras la marcha del coche de seguridad, Senna tiró para intentar alejarse de Schumacher pero en la vuelta siete se salió de pista a más de 300 km/h y acabó impactando contra un paredón de cemento a 218 km/h.

El accidente acabó con su vida. La rueda delantera derecha se desprendió y golpeó su casco, mientras que un perdigón de la llanta delantera le atravesó el casco y la visera, ocasionándole fracturas en el cráneo con pérdida de masa encefálica. Si el perdigón hubiera pasado 2 cm más arriba, Ayrton seguiría vivo.

El hombre que veía a dios

Sin duda la Fórmula 1 nunca olvidará a Ayrton Senna. El brasileño siempre será recordado por ser el mejor piloto de la historia sobre mojado. Siempre será recordado por no conformarse con ningún resultado que no sea la victoria y siempre será recordado por ser el único piloto capaz de ver a dios. Senna marcó un antes y un después en el mundo del motor.

Su fallecimiento dejó muy tocado a todo el mundo, pero sobre todo a su eterno rival Alain Prost que agradeció al brasileño todo lo que hizo para llevarlo al límite y para sacarlo de sí. El francés estuvo en su entierro en Brasil y fue uno de los que cargó con su ataúd. La rivalidad Senna-Prost fue la mejor que ha existido y sin duda es lo mejor que han vivido ambos pilotos. Prost declaró lo siguiente tras la muerte de Ayrton: “La muerte de Ayrton Senna representa también la muerte de parte de mi vida, yo necesitaba a Ayrton, así como él me necesitaba a mi. Tengo un gran respeto por él. Un respeto que va más allá de nuestras diferencias”.

Prost carga con el ataúd de Senna.

Ayrton se reunió con dios antes de su accidente en Imola y lo hizo también momentos después de sufrirlo. Sin duda el 1 de mayo nunca será un día bonito para los aficionados del motor pero este día siempre se recordará a una gran leyenda como se merece.

Esto va por tí Ayrton. Gracias, de corazón.