La IndyCar y la historia de sus eventos frustrados

Montoya y Alex Tagliani lideran la prueba de CART en Rio de Janeiro, año 2000 | Fuente: Twitter- History in Indy

Debido a la grave situación de pandemia que afrontan actualmente las naciones de todo el mundo, el motorsport ha detenido su actividad durante varios meses. Pocos eventos quedan actualmente en marcha, y todo apunta a que ninguna categoría de relevancia internacional empezará a rodar hasta el mes de junio.

La cancelación del GP de Mónaco de Formula 1 ya está confirmada, y el resto de GPs de Formula 1 han sido aplazados, aunque parece que muchos no podrán disputarse.

Esto se trata de un hecho bastante llamativo en la historia de las series de IndyCar, pero si por algo ha destacado la categoría es porque las cancelaciones de eventos siempre han estado a la orden del día. La historia del automovilismo estadounidense ha estado plagada de eventos que nunca pudieron llevarse a cabo. Ideas y proyectos que no contaron suficiente presupuesto o directamente planes disparatados que desde un principio se veía que iban a fracasar. Por eso, hemos decidido indagar en la historia de estos no-eventos, de su planteamiento y su posterior fracaso.

Indy Qingdao 600 – La no-aventura de la Indy en China

Tras la marcha de Motegi (Japón) del calendario, la IndyCar decidió seguir apostando por el continente asiático. A finales de 2011, los organizadores de las series firmaron un contrato para que la ciudad china de Qingdao albergara una carrera de IndyCar, presentando así el evento llamado «Indy Qingdao 600», programado para el 19 de agosto de 2012. De por sí el evento no generaba mucha confianza, y más aún teniendo en cuenta que a la semana siguiente se celebraría una carrera en Sonoma, lo cual dejaba a los equipos con poco tiempo entre un GP y otro. Sin embargo parecía que la carrera iba a tener lugar, hasta que en junio de 2012, dos semanas antes de la carrera, se anunciaba la cancelación del evento por decisión de los promotores chinos.

Carrera de IndyCar en Motegi de 2008 | Fuente: wikipedia files

La ciudad había sufrido un cambio en el gobierno local, y serían los miembros de este nuevo gobierno los que se mostrarían en desacuerdo con el contrato firmado con la IndyCar, y decidieron deshacerle. Tras esto, la organización quiso buscar un sustituto para esta carrera, y así mantener el total de pruebas en 16. Sin embargo, nunca se encontró sustituto alguno y la temporada se vio reducida a 15 carreras.

En 2016 la idea de celebrar una carrera en China volvió a estar sobre la mesa. Se planeó un evento en Pekín en 2016, de nuevo en un circuito urbano. Los dueños de la empresa que gestionaba la IndyCar reconocieron las negociaciones, pero este evento nunca se anunció de manera oficial, por lo que nunca tuvo lugar. Tras estos proyectos fallidos, la categoría no ha vuelto a entrar en negociaciones con ninguna ciudad del gigante asiático.

Gran Premio de Boston – Segundo proyecto fallido de  2016

La carrera de Pekín no fue el único proyecto fallido de 2016. El 21 de mayo de 2015, un año antes, se anunciaba un Gran Premio en las calles de Boston para la siguiente temporada de las Verizon IndyCar Series. El evento estaba programado para el 4 de septiembre de 2016, en el puerto marítimo de South Boston. El evento incluía carreras del IMSA y de Indy Lights. Sin embargo, como bien podéis intuir, el evento terminó por cancelarse en julio de 2016, un mes y medio antes de que la prueba tuviera lugar. La carrera sería sustituida por un Gran Premio en el mítico circuito de Watkins Glen. Este evento fallido en Boston se trata de la última carrera cancelada en la categoría hasta la pandemia de coronavirus de 2020.

ABC Supply 225 en Milwaukee Mile, 2010 – La caída de una carrera histórica

Una prueba histórica en el calendario, cuya primera edición tuvo lugar en 1937. La carrera se había disputado de forma ininterrumpida desde la Segunda Guerra Mundial. Sobrevivió a varios cambios de categoría, e incluso llegó a organizar dos carreras al año durante los últimos años de la etapa ChampCar/IRL. En este circuito tuvo lugar la última carrera de oval de la ya desaparecida Champ Car, ganada por Sébastien Bourdais. Sin duda era un trazado con gran peso histórico, al nivel de Daytona e Indianápolis.

En 2009 la carrera se disputó con normalidad. Sin embargo, y debido a impagos relacionados con la organización de la categoría, la celebración del evento corría peligro para 2010. En noviembre de 2009, seis meses después de la celebración de la prueba, la empresa gestora del evento, Historic Mile, anunció su cierre. En diciembre de 2009 se anunció que ninguna categoría nacional organizaría eventos en Milwaukee em el año 2010, siendo este el primer año sin disputarse una carrera desde 1945.

La carrera volvería en 2011 para disputarse durante cuatro años más. Su última edición sería en 2015, ya que a día de hoy ninguna categoría de monoplazas ha vuelto al circuito.

Carrera de IndyCar en Milwaukee de 2014 | Fuente: IndyCar Series

Detroit Grand Prix, 2009-2011 – La crisis golpea a la ciudad del automóvil

Otra carrera histórica que tuvo que hacer un paréntesis, pero esta vez por la crisis mundial de 2008, fue el GP de Detroit, celebrado en Belle Isle. Según Roger Penske, el GP se había gestionado a base de donaciones privadas por valor de 7 millones de euros desde 2007. Además de conseguir el patrocinio de Firestone y Bosch, el propio Roger Penske había puesto dinero de su bolsillo para este GP. Ya para 2009 no había fondos para albergar el GP, y fue cancelado esta misma temporada. Tampoco se disputaría en 2010 ni 2011, pero ya en 2012 los coches volverían a rodar con victoria de Scott Dixon. A partir de 2013 el circuito adoptaría el formato de «double header», disputando dos carreras el mismo fin de semana.

Arizona, Denver y China – Mazazo definitivo a la Champ Car

Durante la separación Champ Car/IRL (historia que da para un artículo aparte) fue la primera quien decidió hacerse más internacional. Sí, antes del ya mencionado GP de Qingdao, fue esta organización quien ya probó suerte con proyectos en China. Obviamente la idea se deshizo rápido después de que la FIA no les permitiera correr en la fecha programada. Esta fue la última temporada después de la quiebra definitiva de la empresa organizadora, y prueba de los problemas económicos fueron las cancelaciones de las carreras programadas en Denver y Arizona. El primero fue cancelado por coincidencias con otros eventos, y no pudo ser reubicado en el calendario.

El caso del GP de Arizona fue más curioso. Los organizadores de la carrera de NASCAR en el oval de Phoenix argumentaron que la fecha era muy próxima a la carrera allí programada (la carrera estaba prevista para finales de noviembre y la NASCAR se disputó el día 11 de ese mes). Aún así, un test del Team Australia en marzo consiguió convencer a los vecinos y el GP parecía salir adelante. Sin embargo, perdieron el apoyo del patrocinador principal del Gran Premio y, pese a haber vendido las entradas, la carrera no pudo disputarse.

Will Power durante la carrera de Zolder, con Team Australia | Fuente: Motorsport images

Champ Car en Corea – Tres cancelaciones consecutivas

Japón dejó la CART en 2002 para unirse a la IRL al año siguiente. La serie fue renombrada como Champ Car para 2004, y siguieron interesados por el mercado asiático. Esta vez decidieron centrarse en Corea del Sur como un lugar en donde celebrar el evento que habían perdido en Japón. Este evento fue planeado en Seúl para 2004, pero fue cancelado por «motivos medioambientales», que no fueron especificados. En 2005 se planeó un evento similar en la ciudad coreana de Ansán. Se canceló ya que el circuito no estaba listo para albergar el Gran Premio. En 2006 apareció de nuevo en el calendario inicial pero nunca llegó a disputarse.

Texas, 2001 – Cancelada por ser demasiado rápida

La CART llegaba a Texas en 2001 para disputar la 4ª carrera de la temporada. Sin embargo fue aquí donde la categoría empezaría a decaer, ya que la carrera tuvo que ser cancelada por razones de seguridad. La IRL había tenido mucha popularidad en este trazado, y la CART decidió organizar su propia carrera aquí. Se trataba de un trazado con un gran peralte (24º frente a los 18º de Michigan o los 9º de Indianápolis). Cabe destacar que los coches de CART eran más rápidos que los de IRL.

Llegó la hora de los entrenamientos. La pole en IRL fue un tiempo de 24.305 segundos, de Mark Dismore. En la mañana del viernes Tony Kanaan marcó un tiempo de 22.8, a una media de 375 km/h en un oval de tamaño medio. En los entrenamientos del sábado Paul Tracy marcó una velocidad media de 380km/h. Estaba claro que velocidades tan altas eran perjudiciales. Muchos pilotos reportaron mareos debido a las fuerzas laterales a las que estaban siendo sometidos, de hasta 6G en ambas curvas del circuito. Patrick Carpentier reportó que no fue capaz de andar en línea recta durante varios minutos tras bajarse del coche.

Paul Tracy en el oval de Texas, 2001

Reportaban también problemas visuales y de oído a partir de las 20 vueltas subidos en el monoplaza. La organización llegó a contactar con un ex-director de vuelo de la NASA para abordar el asunto. Finalmente, ante la poca efectividad de las propuestas de modificar los monoplazas, los organizadores suspendieron la carrera y mas 60.000 aficionados tuvieron que volverse a casa.

La CART tuvo que pagar entre 5 y 7 millones al circuito por haber desoído las recomendaciones de hacer tests previos y la categoría no volvió al circuito.

Hawaiian Super Prix – La peor idea posible

En 1999 se anunció que se celebraría un GP en Hawaii como ronda final de la temporada 1999 de CART. Se anunció también que el ganador recibiría 10 millones de dólares (siendo el mayor premio entregado al ganador de una carrera hasta el momento en Estados Unidos). La idea no destacó por su sensatez, 10 millones de dólares al ganador de una carrera sin verdadera afición por la categoría en la zona, un circuito que dejaba bastante que desear, ubicado en un aeropuerto.

Proyecto de circuito para el Super Prix de Hawaii | Fuente: Champweb on twitter

No contento con todo esto, Dick Rutherford, el organizador del Superprix, programó la carrera de forma que no pudiera ser televisada, por contratos ya existentes con el fútbol universitario ese fin de semana. Tan solo se vendieron 20.000 entradas pese a descuentos de última hora. Tras gastarse 10 millones de euros en marketing y obtener cierto apoyo de un banco de New Hampshire, parecía que podía disputarse la carrera. Sin embargo las negociaciones se rompieron en octubre y la organización del evento colapsó.

El 19 de octubre de 1999 la CART anunció la cancelación del Super Prix. Por tanto, al no disputarse la última carrera, Juan Pablo Montoya ganó el campeonato empatado a puntos con el escocés Dario Franchitti.

Esto son tan solo unos cuantos ejemplos de eventos, los más curiosos y recientes, que por mala organización nunca pudieron celebrarse. Muchos de ellos pudieron volver a celebrarse en circunstancias normales, otros supusieron el punto y final de pruebas realmente míticas del automovilismo americano.